Liberan a la ‘Chica Manson’ Leslie Van Houten: Una Historia de LSD, Control Mental y Violencia
¡No te pierdas ni una noticia! Suscríbete a nuestra newsletter GRATUITA y súmate a nuestro canal de Telegram o canal de WhatsApp.
Anuncia en El Planteo, el medio cannábico más leído en el mundo de habla hispana.
Síguenos en: Instagram // Facebook // Twitter
N. de E.: El objetivo de este artículo no es defender o justificar las acciones de Van Houten ni demonizar a los psicodélicos que, de ser usados correctamente, han demostrado tener enormes beneficios. Cada día surgen más investigaciones y tratamientos basados en drogas psicotrópicas que están cambiando el panorama de la salud mental. Sin embargo, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Este es un caso donde la fuerza de los psicodélicos estuvo en malas manos.
La ex seguidora de Charles Manson, Leslie Van Houten, que jugó un papel crucial en el atroz asesinato de un matrimonio en Los Ángeles en 1969, recuperó su libertad el martes 11 de julio, tras pasar 53 años en prisión, confirmó su abogada, Nancy Tetreault.
De acuerdo con lo reportado por el New York Times, el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California respaldó su liberación y Mary Xjimenez, portavoz del departamento, indicó que Van Houten tendrá un plazo de libertad condicional de tres años.

El gobernador de California, Gavin Newsom, había revocado la concesión de libertad condicional a Van Houten en tres ocasiones desde su llegada al poder, la última vez en marzo de 2022. Sin embargo, este mes optó por no oponerse a su liberación. La portavoz del gobernador expresó la decepción de Newsom por la decisión del tribunal de apelaciones, pero aclaró que no habrá más acciones al considerar poco probable el éxito de futuras apelaciones.
Van Houten tenía solo 19 años cuando, junto con otros miembros de la llamada familia Manson, irrumpió en la casa del acaudalado tendero Leno LaBianca y su esposa, Rosemary, y los apuñaló repetidamente la madrugada del 10 de agosto de 1969.
Contenido relacionado: Sobrevivió a una Masacre: Hoy Usa Terapia Integral de MDMA para su Estrés Postraumático
En 1971, Van Houten fue sentenciada por dos cargos de asesinato y conspiración para cometer asesinato. Aunque originalmente se le condenó a muerte, su pena se redujo a cadena perpetua cuando California prohibió dicha pena al año siguiente.
Años después de su condena, Van Houten expresó su arrepentimiento por su participación en los asesinatos y admitió haber sufrido una enfermedad mental, agravada por el uso de LSD (Ácido Lisérgico). “Creía que Manson era Jesucristo”, confesó Van Houten. “Compré todo lo que decía, de principio a fin”.
Mucho antes de Manson: La CIA, control mental y psicodélicos
La alusión de Van Houten a su uso persistente de LSD, el efecto que esto podría haber tenido sobre su psiquis y la capacidad de Manson de controlarla y obtener de ella lo que deseaba, en realidad, no es nada nuevo. La CIA lo hizo primero.
Hace 45 años, la CIA admitió financiar experimentos de control mental bajo el programa ultrasecreto MK-Ultra, que involucraba el uso de drogas psicodélicas como el LSD y técnicas extremas de tortura. Estos experimentos tenían como objetivo final desarrollar nuevas sustancias y métodos para obtener confesiones en interrogatorios. Se buscaba reducir a los pacientes a un estado psicológico infantil para aprovechar su vulnerabilidad cognitiva.
![]()
El programa comenzó en la década de 1950, y uno de los proyectos iniciales, conocido como Operación Midnight Climax, consistía en administrar LSD sin conocimiento ni consentimiento a hombres para observar sus reacciones. Según informes de la BBC, se llevaban a cabo “pruebas de ácido” que involucraban fiestas con trabajadoras sexuales, organizadas bajo los efectos del LSD y con música en vivo.
En los experimentos más perjudiciales, los pacientes ingresados por problemas menores eran sometidos a un coma químico en un “dormitorio”. Posteriormente, se les aplicaba terapia electroconvulsiva de alta potencia (electroshock) para desestructurar sus mentes, seguido de un régimen de reprogramación con altas dosis de LSD, PCP y otras drogas alucinógenas y disociativas. Además, se los sometía a escuchar mensajes repetitivos durante horas, incluso durante el sueño.
Queda claro, aunque sus métodos de coerción fueron más “sutiles”, Manson no inventó nada nuevo.
Los crímenes, las ‘Chicas Manson’ y el ácido lisérgico
Las masacres, conocidas como los asesinatos de Tate-LaBianca, fueron una serie de crímenes cometidos con una noche de diferencia, orquestados por Charles Manson y llevados a cabo por sus seguidores.
La noche del 8 de agosto de 1969, Manson dirigió a cuatro de sus seguidores a la casa de la actriz Sharon Tate en Cielo Drive, quien estaba embarazada de ocho meses. Fue brutalmente asesinada, junto con otros cuatro huéspedes presentes en la casa esa noche.
Contenido relacionado: Los Psicodélicos No te Hacen Más Progre: la Extrema Derecha También se Droga
La noche siguiente, los seguidores de Manson, acompañados por su líder, fueron a la casa de Leno y Rosemary LaBianca, donde apuñalaron y mutilaron a la pareja. Las palabras “Muerte a los cerdos” y “Helter Skelter” estaban escritas con sangre en las paredes.
Manson consiguió penetrar profundamente en la mente de sus seguidores, con la ayuda del ácido antes, durante y después de los crímenes. Y aunque Tex Watson participó de los mismos, ha quedado opacado en la historia por las cuatro infames “chicas manson”.
Leslie “Lulu” Van Houten, una vez reina del baile de su colegio, apuñaló bajo la influencia del LSD a Rosemary LaBianca 14 veces por la espalda. Aunque negó recibir instrucciones de Manson en el juicio, años después dijo que el consumo desmesurado de LSD le hizo perder el control.
— EPPix (@ElPlanteoPix) July 17, 2023
Tweet: Leslie Van Houten de camino a la corte en 1971
De acuerdo con Infobae, Susan “Sexy Sadie” Atkins, conocida como la más temible del clan de Charles Manson, dijo haber disfrutado de las muertes. Apuñaló repetidamente a Sharon Tate y se jactó en la cárcel de ser responsable de la matanza.
“Estaba pasada de ácido, ni sé cuántas veces la apuñalé –dijo sobre Tate en el juicio–. No sé por qué lo hice. Me rogaba, me imploraba y me suplicaba y me harté de escucharla, por eso le clavé el cuchillo”, afirmó.
Contenido relacionado: ¿Cómo Pueden los Psicodélicos Ayudar a la Salud Mental de las Mujeres?
Patricia Krenwinkel participó del ataque a la residencia de Sharon Tate, donde apuñaló brutalmente a Abigail Folger. La noche siguiente, apuñaló a Rosemary LaBianca mientras Watson asesinaba a Leno. Fue ella quien escribió mensajes en las paredes con la sangre de las víctimas.
Por último, Linda Kasabian presenció los homicidios de LaBianca, aunque no participó físicamente del delito. Aterrada por la violencia y ante la incapacidad de detenerlos, abandonó el grupo y cooperó con las autoridades, recibiendo inmunidad judicial a cambio de su testimonio. Kasabian mostró remordimiento y fue la única en expresar pesar por las víctimas.