Habla Larrix, MC Cordobés que Logró el Ascenso a la FMS: ‘El Rap Argentino es Más que El Quinto Escalón’
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“Cumplí un sueño”, asegura Lucas Larrazabal, desde chiquito bautizado cariñosamente como Larrix, flamante ascendido a la Freestyle Master Series Argentina, una de las ligas de improvisación más importantes del mundo. “Yo soy un payaso, un chiflado. Me gusta desvariar. Cuando agarro un micrófono, me enloquezco”, se autodefine el joven MC de 21 años.
Nacido en Córdoba en el año 1999, Lucas emigró junto a su familia a España en 2002. “Mis papás son médicos y tenían una oportunidad de trabajo en Europa”, cuenta. Allí vivió una década y, como extrañaban demasiado, volvieron ni bien encontraron una posibilidad de hacerlo.
“Mi hermano escuchaba rap de España: Violadores del Verso, SDFK, etc. Yo escuchaba de fondo y no le daba bola. Cuando volvimos a la Argentina, empecé a preguntar qué era eso. Un día, me mostró una batalla de Red Bull: Alicante entre Babi Blackbull y Navalha. Lo vi y pensé: ‘Yo podría hacer eso’”, recuerda.
La primera vez, todas las veces
Villa del Dique, Córdoba. Una tarde cercana a la navidad del 2012, el año que los Larrazabal pegaron la vuelta al país, el adolescente Lucas le dio un sorbito a un vaso de vino y se puso a rimar. “Me di cuenta que me salía”, desliza.
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Después de esta experiencia hogareña, a sus 16 años empezó a mirar batallas junto a un amigo de la escuela. En un recreo, se pusieron a improvisar y su amigo lo venció. “Sentí que me ganó. No me pude dormir, lo que más tarde se volvería una constante en mi vida. Al día siguiente, pensé: ‘Lo voy a hacer cagar’. Le gané y me prometí a mí mismo anotarme a esas cosas”.

Para fines de 2016, se alistó en la Sinescritura, la competencia de freestyle más importante de Córdoba. Llegó hasta octavos de final, todo un logro para un debutante.
Tras semanas de concursar sin siquiera pasar las rondas clasificatorias, Larrix se presentó en la Brooklyn Free de Alta Gracia y salió campeón. “Eso me dio confianza porque rimé bastante bien y gané”.
“Puedo ser campeón del mundo en esto”
Enseguida, se presentó nuevamente a la Sinescritura y pasó las clasificatorias y llegó hasta semifinal. Ahí, todo el under cordobés fue a bancarlo. “Me vino a hablar el Blaster, que es un rapero importante, y me dijo que era muy bueno. En Córdoba hay una cultura de darle una mano a los raperos nuevos”, narra.
—¿Cuándo sentiste que eras bueno en esto?
—Desde el primer día. Igual, nunca lo pensé tanto como proyecto profesional. No es mi forma de ser, ahora sí me lo planteo. La primera batalla que vi, me dije: “Puedo ser campeón del mundo en esto”. Es una discusión argumental, con rimas y musicalidad. El ego del personaje Larrix existió desde siempre, desde los inicios.
Al toque, llegaron algunas competencias escolares, Larrix siguió haciendo su camino en el under. Hasta que, en 2016, ganó su primera Sinescritura en una reñida final contra Traka. “Fue un logro muy groso”, reconoce.
La confianza
Rápidamente, Larrix supo que estaba para ganar cosas piolas. Se llevó La Roca Competición, en la que MCs cordobeses se midieron contra los pibes de El Quinto Escalón: Duki, Dani, Shecka, Wolf. “Gané la fecha en escenario. En el camino, le gané al Wolf. Justo me lo crucé el otro día y se acordaba de esa batalla”, recuerda.
También, ganó la Ego Fest de Córdoba, con Papo, Wos y Ecko de jurados. Y, como sorpresa, el podio local de la Ego Fest (Laion, Mecha y Larrix) se midió en un 3 vs. 3 contra los talentos de Buenos Aires. “Wosito me dijo que le gustaba mi nivel”, tira.
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Más tarde, llegaron unos meses de ausencia, algunos exámenes del colegio, una competencia nacional en Neuquén en la que venció a Ecko en la final y una constante en los raperos que no son de Buenos Aires: el salto a las grandes ligas tarda un poco más en llegar.

