La Eterna Impermanencia de Mike Amigorena: Manía Musical, Paternidad Pandémica y el Fiel Fasito
¡No te pierdas ni una noticia! Suscríbete a nuestra newsletter GRATUITA y súmate a nuestro canal de Telegram o canal de WhatsApp.
Anuncia en El Planteo, el medio cannábico más leído en el mundo de habla hispana.
Síguenos en: Instagram // Facebook // Twitter
Toca todas las campanas, pero no es ningún jorobado. Aunque, sin dudas, saltaría ante la oportunidad de interpretar al deforme Cuasimodo: si hay algo que le enciende la mecha a Mike Amigorena, es un buen desafío. De hecho, este artista camaleónico y distintivo a la vez tiene un solo requisito indispensable a la hora de elegir un proyecto. Pero, ¿cuál?
Se detiene, piensa y, en firme tono barítono, asesta: “El peligro”.
“Es un eterno juego. En realidad, es lo que toda la vida hice. No me tengo que jactar, ni mandar la parte: soy lo que siempre fui. ¿Entendés? Era chiquitito y hacía esto. Me subía al árbol, tenía una torre de control, bajaba y tocaba la guitarra, agarraba el auto y le ponía el ruido del motor. Después me iba a misa porque era monaguillo. Toda la vida fue una mezcolanza. Me llamo Michael, pero acá me llamé Mike, y en el documento figuro como Ricardo Luis”.
Con estas palabras, Mike Amigorena declara haber sido “toda la vida un impermanente”. Y su currículum lo respalda.
Contenido relacionado: Flores con Lamothe: una Charla sobre Porro, el Oficio de Galán y la Vida Misma
En lo actoral, podría decirse que ha hecho de todo: hizo un montón de teatro, desde obras de clown hasta Hamlet; jugó al marciano en la serie Una familia especial (un fav personal, porque “podía hacer cualquier cosa con un marciano”); en Los Exitosos Pells, su big break televisivo, hizo no uno sino dos papeles casi opuestos; encarnó a un Cristo trajeado en Miss Tacuarembó; imitó a Sandro en Mario on Tour y hasta le puso voz a Ken en la versión criolla de Toy Story 3.
Hoy, en plena pandemia, vuelve a sus orígenes teatrales para ensayar A.R.T, dirigida por Ricardo Darín y Germán Palacios y coprotagonizada por Pablo Echarri y Fernán Mirás.
Pero la actuación es tan solo una fracción de lo que hace y toda la vida ha sido así. Su verdadera gran pasión, algo menos reconocida por el público pero mucho más cercana a su corazón, es la música.
“Siempre está ahí. Trato de no descuidar la actuación, obviamente, y la música también la cuido, la genero, estoy generando contenido todo el tiempo. Y están ahí algunas canciones que quedan en la gatera, otras que necesitan ir a la pelu y otras que salen relindas de entrada. Entonces: no quedarse quieto”.
Y nunca estuvo quieto: fue cantante de la banda Ambulancia desde el año 2005 hasta el 2015, junto a quienes Mike tocaba casi siempre de vestido o pollera. En simultáneo, fundó Mox en 2012, hoy también disuelta y, desde 2016 hasta hoy, ha sacado dos discos solistas: Amántico y Daä.
Y se viene un tercero.
Así lo indica la presentación de “La Pelu”, su primer single del 2021, un rayito de luz en estos años grises y tormentosos que venimos atravesando. “Hay que darle para adelante, no queda otra”, dice. Y siempre, siempre, siempre está más que encantado de brindar una alegría.
La pelu
“La Pelu nació a partir de la alquimia”, explica Mike. Una alquimia que existe entre él y Dante Saulino, director musical del proyecto y guitarrista de la banda. ”Él me mandó una pista y esa pista me conecta. Casi todas las canciones las escribo así. Un sonido de afuera me reproduce uno interno y lo hago canción. Me viene la base y yo le pongo melodía, letra y termina siendo como ‘La Pelu’”.
Sin alejarse nunca demasiado del pop, su hogar sónico, al artista le encanta mezclar géneros y lo demuestra en cada uno de sus temas.
Contenido relacionado: Alimentación, Cannabis y Paranoia con Narda Lepes
“Venía de como un trap, o un ‘electrotrap’, o ‘trap pop’, en el último, que fue ‘Transfer’ [ft. Naomi Preizler], que se convirtió más en una instalación que en una canción. Y ahora ‘La Pelu’ es un hip-hop”.